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miércoles, 30 de octubre de 2013

VOCES PARA LA ESPERANZA - VEUS PER A LA ESPERANÇA


El año pasado, el 11 de Noviembre se celebró el primer concierto destinado a recaudar fondos para el departamento de investigación contra el cáncer del Hospital Clínico de Barcelona. Mucha es la gente que se ha concienciado, que ha ayudado, colaborado y se ha sensibilizado con esta causa y con otras que se refieren a la salud. 
Volvemos este año a repetir el concierto con ganas y con toda la ilusión del mundo para poder llevar algo de esperanza a todos aquellos que sufren esta lacra que es el cáncer y me permito recordar que sufre muchísimo el enfermo, pero también todos aquellos que le rodean: familiares y  amigos.
Por desgracia, tenemos que volver a realizar este concierto y  muchos de Ustedes se preguntarán ¿Desgracia? ¿Por qué? Si, es una desgracia ya que si lo tenemos que volver a repetir es sencillamente porque los recortes siguen a todo tren; nos arriesgamos a perder personal especializado y el resultado será una lucha contra el cáncer mucho más cuesta arriba, más difícil y desesperada y esto es, se mire por donde se mire,  una desgracia, como lo es el tener que volver a pedirle a la gente que se rasque una vez más los ya bastante malogrados bolsillos.  Evidentemente que es un placer organizarlo y es un placer contar con todos los artistas que cada año se prestan con muchísimo entusiasmo para ayudar a esta noble causa.
Una de las cosas inadmisibles es recortar la sanidad pública porque es de todos y entre todos la pagamos. No me vale que unos le den la culpa a los otros y viceversa porque aquí lo que se hace es jugar con la vida de muchísima gente. Los recortes en esta partida no deberían existir ni se deberían permitir.
Este año, el 24 de Noviembre a las 19:00 horas en el Auditori de Barcelona, sito en la calle Lepanto volveremos a escuchar cantantes que tratarán de llevar esperanza con su voz. Ojalá que también despierten la sensibilidad de quien se podría y debería estrujar las meninges para evitar los recortes.
Muchas y buenas voces regalarán su arte en este recital, detrás hay horas (y las que quedan) de esfuerzo, de pasión y de trabajo. Gracias al Dr. Gascón, al Dr. Vilardell, a todo el personal del Hospital Clínic, a los biólogos del departamento de investigación y a Tactics que no solo se multiplican en su tesón y esfuerzo…me tienen que seguir aguantando un año más y eso es muy duro.
Gracias de antemano a todas aquellas personas que acudirán al Auditori  y a todas aquellas que nos dan apoyo y que contribuyen aportando donativos.
Muchas, muchísimas  gracias.

Aldo Mariotti

jueves, 12 de septiembre de 2013

Cantarle al toro...

Llevaba yo varios meses sin escribir, unos siete, desde que dejé de fumar.
Hace ya unos días mí gran amigo y buen aficionado taurino Carlos Segarra me comentó la corrida que se celebró en Mérida el pasado día 1 de Septiembre y que yo me perdí ya que estuve en una de mis otras grandes pasiones y sufrimientos que es mi RCD Español. Carlos me comentó algo que había pasado en el festejo y me preguntó cuál era mi opinión; llegué a casa y vi la corrida gracias a que RTVE guarda estos acontecimientos en su archivo.
Esa tarde debía ser un mano a mano entre Alejandro Talavante y Morante de la Puebla, pero este último no pudo asistir debido a un tabaco que un toro le propinó en Huesca. Pero los toreros tienen algo más y Morante, aun convaleciente presenció el festejo in situ para prestarle apoyo a su compañero de terna en tantas tardes y amigo Alejandro, este reconoció el gesto y le brindó la muerte del primer toro.
Ganado de Zalduendo. Al primero “Vilpendio”, le recibió el diestro a puerta gayola, pero le propinó al morlaco un “Farol” y no una “Larga cambiada” como se suele hacer. Cerró los lances de recibo con una “Cordobina” lo que es de agradecer. Puyazo sin fijar, cambio de tercio y poco más, en el quite unas “Chiquelinas” ceñidas y con torería. La faena sosa aunque el toro repetía pero sin fijeza y sin trasmisión.
El segundo de nombre “Mentiroso”. Verónicas de recibo y una gran media, puya haciendo sonar el estribo, y quite por “Tafalleras”, bonitas y vistosas. Poca cosa más que destacar, en la muleta fue soso y en los toros ya se sabe, si no hay toro, no hay fiesta.
Llegó el tercero, “Vanidoso”, hasta el momento el mejor morlaco de todo el encierro, la faena tuvo la suerte que el toro repitió, transmitió y el diestro extremeño le supo medir distancia y tiempo. Acabó el pasodoble, Talavante se fue a por el estoque de verdad y mientras ejecutaba la última tanda de derechazos antes de ponerlo en suerte y con el silencio que te pone la piel de gallina, el maestro se arrancó con un cante por bulerías mientras toreaba. Por bulerías pero con un respeto, con una admiración hacia su oponente dándole su último adiós ¡Monumental!, yo he visto hablarle a los toros, pero cantar nunca y la verdad que tuve que tirar del filo del pulgar para secarme las lágrimas;  me ha parecido un precioso homenaje y de gran categoría  como es la que atesoran los toreros,  los toros y  la Fiesta Nacional.
El cuarto de la tarde, “Taco” de nombre, “amejicanado”, “Achivado” como definirian los aficionados de esas tierras.  Una vara corta con “carioca” incluida y lo digo porque el toro al final fue indultado. Indultar a un toro, guste o no debe de ser un toro total, tiene que dar juego y del bueno en todos los tercios de la lidia. Fue extraordinario en el último donde repitió y repitió con fijeza y nobleza, se veía, eso sí,  que el toro apuntaba maneras, tranco noble y buenas hechuras. Una “Arrucina” que hacía que no la veía ni se sabe.  Faena importante llevando al burel con suavidad extrema para no endurecerle la embestida. Despacito, templando, parando y mandando. Le hizo lo que quiso con un arte puro, torero. Naturales, derechazos, pases de pecho de los de verdad o sea de pitón a rabo, ayudados, cambiados de mano y todo lo que le hizo se lo hizo con torería y sobriedad. Indultarlo para mí no, poca puya y eso es fundamental para que el burel sea indultado. Hasta el año 1992 los indultos solo y exclusivamente se concedían en corridas concurso, como información adicional les diré que a partir del 1992 se hizo extensiva a las plazas de primera, luego a las de segunda. Nobleza en la embestida, metía la cara y, lo más difícil es que un morlaco “embista por abajo”, y este “Taco” lo hacía. Independientemente de mi opinión se pidió el indulto y así fue. Se fue para el toril. Seguirá Taco en el campo, entre las flores y gozando de la sombra de los olivos, en la dehesa seguirá hasta que la vejez se lo lleve. Todos los aficionados nos alegramos.
El quinto “Redoble” y el sexto “Gavilán” este último con mucha plaza pero no hubo mucho más...
Se acabó el festejo, Don Alejandro Talavante se llevó varios apéndices, lo sacaron a hombros y con un triunfo redondo y merecido. Le cantó al toro rindiéndole respeto. A “Taco” se lo indultaron y dentro de nada a este lo echarán a las vacas.
Los toros, la Fiesta sigue y seguirá siendo algo grande. Así lo vi y así se lo cuento. Desde el Tercio de la Monumental de Barcelona, saludos.


martes, 12 de febrero de 2013

PUERTOLLANO




Hace ya un par de años que mi base de operaciones cinegéticas la he instalado en Puertollano. Preguntarás Ustedes el porqué. La respuesta es larga pero sencilla. Uno de los factores determinantes e que a Puertollano llega el AVE directamente desde Barcelona lo cual no deja de ser fundamental y claro cuando llegas te encuentras con el Sheriff de esa localidad que no es otro que mi amigo Don José Luís Herrera que me recoge y me lleva al hotel aparte de guardarme munición y enseres varios para practicar el arte venatorio, el Sheriff me lleva a todos los sitios y me lo soluciona todo. 
Este fin de semana pasado he vuelto a la ciudad manchega para disfrutar de un fin de semana de montería. Los cazadores, los monteros somos bastante sibaritas y el buen yantar y el mejor beber no lo perdonamos ni por asomo. Las migas en la montería son de obligado cumplimiento aun siendo colesterol en vena, has de estar muy enfermo para no tomarlas. Pero eso es harina de otro costal y como diría Jack el destripador, ¡Vamos  por partes!
En Puertollano el restaurante El Cazador es sin lugar a dudas una catedral gastronómica, la calidad de sus productos y la materia prima son de primerísima fila,  los pescados y mariscos, la carne,  todo fresquísimo. Don Luís “Luisito” lo llamo yo ya que es de humanidad como la mía, o sea  pequeñito. Es el propietario y te atiende de maravilla aunque yo prefiero que me atiendan Ángela y María José que son guapas “pa’ aburrir” y que tienen unos ojos y una sonrisa que te quitan el sentido…¡el hambre no! Con buen apetito degustamos pescados y carnes y un pisto que solo el pisto vale un viaje a esa catedral gastronómica. Toni es el que “tira” las cañitas de cerveza como pocos, con su espuma en la justa medida, el vaso frío y con más arte que Curro Romero metiendo una verónica rondeña y ojito que Curro es mucho Curro, pero Toni también. No hay que descuidarse porque el amigo Toni te pone aperitivos en cada ronda y como te descuides ya has comido, merendado y cenado ¡Un fenómeno! No puedo olvidar el arte de los dos “chefs” Alfonso y Juan Carlos que aun teniendo una materia de primerísima calidad entre las manos  estos dos fenómenos sabe cómo  funcionan los fogones y son unos artistas de la cocina, todo en perfecto estado tanto de sabor como de presentación, ¡de cinco estrellas! Volviendo a Ángela y a María José yo no entiendo que les habrán dado de comer a estas dos mujeres cuando eran pequeñas porque tanta belleza no se entiende, al menos yo no lo entiendo, pero sus progenitores eran y son unos artistas de primera magnitud.
Comidos y mejor bebidos transcurrimos el resto de la tarde charlando de la caza de la perdiz con reclamo, que en la Mancha la llaman “pájaro” y en Andalucía “Cuco”. Mi amigo el Sheriff es un catedrático en la materia y cuando te explica vivencias y destapa el tarro de la sabiduría te parece estar en el monte metido en el puesto, escuchando al “pájaro” cantar y viviendo el lance.
Descanso reparador y al día siguiente a cazar. Monteamos una de las manchas de la finca “El Gargantón”. Su propietario Octavio es persona de trato exquisito aparte de tener una finca que es una autentica joya. Las migas excelentes, los puestos fantásticos. La montería transcurrió  muy bien, se cobraron varios cochinos con bocas más que aceptables. Gracias también a mi amigo Rosillo que siempre se acuerda de mí y me llama para montear fincas de ensueño.
Volvimos tarde a Puertollano después de conversar con otros monteros y hablando siempre de lances, calibres, rifles y visores.
Al día siguiente, al despuntar el día, otra vez  de montería. En esta ocasión  a la provincia de Jaén en la finca “Nava el Sach” otra finca espectacular, di buena cuenta de unas reses entre ellas un venado cuyo lance no olvidaré. Gracias a mis buenos  amigos Risoto y a Marín que estuvieron a la altura de las circunstancias y como siempre con  una amabilidad exquisita. No pude quedarme ni a la comida ni a la junta de carnes ya que el AVE sale puntual y no te espera. Llegamos con el tiempo justo para tomar un piscolabis en el Cazador. Luisito casi nos pone un banquete real…la sonrisa de Ángela, los ojos de María José, los ojos de Ángela, la sonrisa de María José…por un momento tuve ganas de perder el tren.
Puertollano tiene cosas magnificas y que por desgracia no todos conocen, ¡lástima! Por eso, desde aquí les digo que vayan, que conozcan esta ciudad manchega y disfruten de la amabilidad de sus gentes y de sus paisajes maravillosos. Vale la pena, se lo aseguro.

lunes, 21 de enero de 2013

VOLVER AL HOYO





Este año he podido volver a la Finca “El Hoyo”, finca espectacular donde las haya, de una belleza y de unas vistas que son un autentico bálsamo para el espíritu y para el alma. Llegué a Puertollano el viernes y allí estaba el buen amigo José Luís Herrera que es taxista en esta localidad, pero después de pasar este fin de semana en su compañía el nombre con el que le voy a tratar a partir de ahora es “El Sheriff de Puertollano”, manda más que un general con mando en plaza, conoce a todo el mundo y encima te soluciona cualquier problema que puedas tener, vamos ¡el Sheriff es un fenómeno!
A mi llegada le dije que se guardara el mediodía para comer conmigo y que buscara un restaurante para comer como “Dios manda”, me llevó al restaurante “El cazador” donde dimos buena cuenta de un exquisito arroz con liebre, unas gambas fresquísimas y unas carnes a la brasa para chuparse los dedos, mención para Luís el propietario que es un cinco estrellas aparte de tener una cocina de órdago a la grande.
Al día siguiente con agua, viento y frío llegamos a la finca “El Hoyo” y como no, allí estaba mi buen amigo José María López- Pelegrín “Pele” el organizador de las monterías que sigue teniendo una pasión desmesurada por la caza: es un seguro de vida y una garantía para el que quiera pasar un día de caza fantástico. Sigue estando María que le sigue los pasos a Pele y que le soluciona miles de “papeletas”, María tiene el temple que solo las grandes mujeres atesoran y quieras o no, con el talking-walking en la mano no para de cuidar los detalles y que todo esté a punto desde que uno llega a la finca hasta que se va. Siempre con una sonrisa y muy bonita por cierto.
Tengo que reconocer que las migas que nos dan en “El Hoyo” son de lo mejorcito que se puede comer y  por mucho que uno esté a régimen no puede dejar de degustarlas. Después de saborear el típico desayuno montero: el sorteo, las normas de seguridad y el rezo para el éxito y para recordar aquellos monteros que nos han dejado. Últimamente tengo muy mala suerte, pésima diría yo y este año me ha tocado un cortadero que más que un cortadero parecía una montaña rusa. La bajada hacia el puesto no estuvo falta de aterrizajes con las posaderas. Agua no… ¡lo siguiente! Se me mojaron hasta las tripas y nos quedamos helados como un pajarito. “Ciclogénesis explosiva” la llaman ahora, en nuestra época, en la antigüedad,  se llamaba “un frío y un tiempo del carajo”.  Al terminar tomé la decisión de bajar en lugar de subir y ahora mismo tengo agujetas hasta en las pestañas. Me encontré con los muleros, pero me faltó arrojo para pedirles que a modo de res muerta me bajaran hasta el llano, porque yo estaba casi muerto como si de una res se tratara. Un plato de sopa hirviendo. De vuelta al hotel una ducha de media hora, me pedí un bocadillo para comerlo en la habitación  y al día siguiente me desperté con medio bocata en la mano, estaba tan cansado que me hubiese quedado dormido cambiando un billete.
El domingo el tiempo nos respetó, no el frío especialmente cuando uno está en una cuerda el aire sopla ¡sí o sí! Vistas de escándalo y un par de lances para guardar en la memoria. Gracias a David, mi secretario que me facilitó todos los quehaceres con los rifles, visores, munición…repito: ¡Gracias David!
De vuelta a la casa, tuve el gusto de saludar a Don Ángel Rivas propietario de la finca y desde estas líneas aprovecho para agradecerle su gran amabilidad.
Con el Sheriff de vuelta a Puertollano, al AVE y a casa.
Gracias a todos los organizadores, especialmente a María y a Pele. A David y al Sheriff, mi amigo José Luís, que me ha atendido de manera espectacular.
Os dejo datos de contacto por si algún montero quiere probar la experiencia de cazar con esta organización y en esa finca espectacular.
IBERCAZA:
José María López-Pelegrín
Tel. 609777769
Para el que quiera tener un guía de cino estrellas:
José Luís Herrera (taxi) “El Sheriff de Puertollano”
Tel. 689592711
Tel. 669754744


sábado, 29 de diciembre de 2012

CRÓNICAS INVERNALES



En estos días de trasiego navideño, de compras locas, de comidas demasiado copiosas me fui a pasear por la Diagonal y con andares firmes pero lentos llegué a la calle Marina, giré a la derecha y llegué  a la Plaza de Toros de la Monumental, mi coso, el coso barcelonés. La memoria es lo que tiene y mis recuerdos aparecieron de forma vertiginosa. Cuantas tardes de toros, de libertad, de saborear un buen puro y disfrutar de esas tertulias taurinas tan enriquecedoras tanto en el léxico como en el fondo, en la pulcritud y en el aseo. Los jóvenes, los antiguos, sentando cátedra, las caras de aquellos chavales a los que les podía la ilusión y la pasión por la fiesta escuchando boquiabiertos las vivencias de aquellos taurinos de antaño. Impagable era y es, como impagable es el recuerdo. Menos mal que la memoria y la mente no te la pueden  secuestrar, cohibir, amedrentar ni censurar. Disfruto del recuerdo. Me senté en la Gran Peña, catedral de las tertulias taurinas, como en su día lo fue el Sol y Sombra ya desaparecido desgraciadamente. Me senté en la terraza y saboree un Cohíba Churchill de los de antaño y en el recuerdo, en mi pensamiento mantuve mis tertulias con aquellos taurinos que ahora somos y nos sentimos huérfanos. A pocos metros ni los camiones, ni los autobuses ni el tráfico vertiginoso consiguen tapar el resueno de clarines y timbales, de las ovaciones y de aquel pasodoble tan torero “Amparito Roca”, éste sigue resonando como en las conchas marinas se escucha el sonido del mar. Las lagrimas siguen aflorando mezcladas al sudor de esas tardes de calor, esas lágrimas que nos secábamos con el filo del pulgar cuando veíamos una faena seria, un quite hecho a conciencia, un par de banderillas cuadrando en el morrillo del burel, o ese tercio de quites y varas llevado con torería y con maestría por el director de lidia…lágrimas de pasión y de arte para aquellos que tenemos y seguimos teniendo amor por la fiesta.
El puro se agotaba, manteniendo esa ceniza firme y dura, el café calentito entrelazó los dos sabores y sentí mucha rabia por lo que a los taurinos nos han hecho, sentí tristeza por la injusticia tan enorme de la que hemos sido víctimas.
Le di el último vistazo, casi de reojo, pero en esa mirada le dejé cariño, cariño con cuajo, ese cariño que le tengo a mi plaza y el profundo respeto que siento por ella. Plaza que sigue erguida y ahora más que nunca porque desgraciadamente se ha convertido en un monumento a la libertad robada.
Y la gente me sigue preguntando ¿eres italiano…por qué te gustan los toros? Porque como Hemingway, como Orson Wells y como tantos otros que han, hemos disfrutado del arte de Cuchares y con un par seguimos amando la Fiesta, sin más, y ¡ya vale!
Desde el Tercio de la Monumental de Barcelona, un fuerte abrazo.

lunes, 24 de diciembre de 2012

LOS MAYA (VAYA RUINA)




Nunca me había dejado llevar por la vorágine tremendista de creer en  predicciones quirománticas y de pueblos ancestrales de civilizaciones antiguas y ya extinguidas. Pero esto, lo de los mayas, me lo han metido hasta en la sopa y quieras o no uno al final se deja arrastrar por semejantes tonterías. Se acaba el mundo porque los planetas se alinean, como los quintos en la mili cuando el sargento chusquero les mete cuatro voces, porque el jefe de los mayas así lo predijo un día en el que se le habría ido la mano con los sicotrópicos y que la altura le había puesto la sesera de vuelta y media.  
Decidí creérmelo y tomé varias y claras decisiones. Encargué un cochinillo como todos los años para Navidad pero me lo hice traer el 19 para cocinarlo el día 20. Vamos que adelanté la Navidad o el solsticio de invierno para que no se me solivianten los paganos. Puse el árbol, el pesebre, compré marisco y adelanté la Nochebuena. Me despedí de todos mis amigos y amigas, de forma velada para que no me pusieran una camisa de fuerza. En mi casa llamaron al loquero para decirle que necesitaba una visita urgente ya que "se me había ido la pinza"¡ilusos! ¡El mundo se acaba! Pensé que antes de que se acabara todo tenía que irme de este mundo saboreando de nuevo los placeres de la vida. Como hace tiempo que he dejado de ser sexy y atractivo (si es que alguna vez lo fui, guapo nunca lo he sido, pero sí pintoresco) tuve que buscar compañía femenina de "aquí te pillo, aquí te mato" a precio de oro, se entiende. Me busqué un monumento de órdago a la grande, una sueca de bote que tenia silicona hasta las pestañas. (Mis amigos me dicen que como me pueden gustar las siliconas si son mentira, es fácil: también Papá Noel es de mentira y no por eso me deja de gustar el abrir los regalos) un pedazo de hembra que no se la saltaba un torero. Me fui a comer al restaurante más caro de la ciudad y di buena cuenta de los huevos de esturión, de las ostras, de los percebes y de la liebre a la royal. Por no hablar del rioja que me metí entre pecho y espalda, un Rioja Alta de cinco estrellas, vamos  un 890. Luego para hacer la digestión me fui al mejor cocktail bar de Barcelona donde saboree las mejores ginebras. Gin tonics a go-go y llegué a casa con una merluza del 15. Mañana ya no despertaré ¡y una leche! Esta mañana me he despertado con una resaca de padre y muy señor mío, me duelen hasta las cejas y tengo la cartera tiritando, sigo vivo y el maya de marras se debe estar descojonando de la risa.
Ahora que venga alguien y me diga que se acaba el mundo…el año que viene o dentro de trescientos años…la inocentada ya la he pagado y con creces, vamos que me he quedado (con la cartera, se entiende) más seca que la mojama.
PD. Esta mañana me he ido a visitar a la rubia de marras para que me devolviera la pasta…y he repetido…la carne es más que débil: es lo siguiente.